HABLANDO DE CREATIVIDAD

la creatividad en el marketing

Según la Real Academia De La Lengua Española dice que la creatividad es “la facultad de crear y capacidad de creación”; así como crear se define como “producir algo de la nada. Establecer, fundar, introducir por primera vez algo”.

Mercadotecnia está definida como “conjunto de principios y prácticas que buscan el aumento del comercio, especialmente de la demanda. Estudio de los procedimientos y recursos tendentes a este fin”.

El marketing pertenece al ámbito de las ciencias sociales en la cual engloba lo que es la sociología y la psicología enfocadas a lo que es la conducta del consumidor y todo el objetivo de esto es el uso de varias herramientas y técnicas para facilitar la toma de decisiones en el mundo empresarial.

Hoy en día tenemos miles de campañas de marketing, en las cuales teniendo una muy buena creatividad podemos llegar a calar mucho más a fondo dentro del público.

Uno de los beneficios que tiene tener una muy buena creatividad dentro del marketing es el poder llegar al público de maneras distintas, lo note y tenga una respuesta positiva.

Es muy importante que la persona que esté a cargo del marketing dentro de una empresa sea realmente creativa, ya que es una gran responsabilidad, puesto que tiene que saber el modo en el cual poder llegar al público al que vaya dirigido su producto, también tiene que contar con algunas cualidades como lo son el saber aceptar todo tipo de críticas, trabajar sobre presión, trabajar donde sea y el poder trabajar en más de una sola cosa.

También el proceso de la creatividad conlleva varias etapas, las cuales son:

  • Identificación: Antes de cualquier comienzo debemos de ver cuál es el tipo de proyecto que vamos a realizar y el problema que tenemos que resolver.
  • Preparación: Es la búsqueda de información para posibles soluciones al proyecto.
  • Incubación: Después de la recolección de información sigue el proceso de ver cuáles de las soluciones encontradas serían las mejores para nuestro proyecto.
  • Calentamiento: Es cuando hemos elegido la solución para nuestro proyecto.
  • Iluminación: Una ve elegida nuestra solución le damos ideas a la solución para poder llegar a una conclusión concreta.
  • Elaboración: Es la construcción de la solución.
  • Verificación: Es el proceso de llevar acabo tu proyecto.

La mayoría de las empresas que poseen una filosofía creativa siempre tienen planes estratégicos e innovación en sus objetivos.

La innovación y creación de nuevos productos siempre va a conllevar un riesgo, por lo cual siempre tenemos que estar conscientes de que somos propensos al fracaso; pero así como también hay fracasos, también hay muchos beneficios como solucionar necesidades no atendidas en el mercado, dinamizar ventas, diferenciarse de la competencia, fidelizar a los clientes, entre muchas más y eso es en el aspecto hacia público, pero también tenemos beneficios internos que son el lograr mayos conexión del equipo de trabajo, desarrollo de mejores propuestas, mayor resistencia a las crisis, retención de talente, etc…

Y en conclusión de todo esto podemos afirmar que la creatividad y el marketing se llevan de la mano, ya que con ello logramos la creación de nuevos productos, así como la atención del consumidor, donde la creatividad carga con un gran papel.

POR ARQ. DAVID GARCÍA

DIRECTOR DE ARQUITECTURA Y PROYECTOS

JADISH GROUP SA DE CV

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Ideas creativas para negocios que no mueren

La formación de una marca es algo fundamental para tener un negocio exitoso. Hay muchísimas empresas cuyo arraigo en el mercado no deriva de la calidad de sus productos sino de una ingeniosa estrategia de branding.

Y también hay muchos negocios que ofrecen productos de calidad superior y no triunfan porque no logran diferenciarse de sus competidores debido a una estrategia de marca que deja mucho que desear. Si bien hay muchas empresas que gastan millones en branding, hay algunas soluciones simples y creativas que se pueden utilizar para fortalecer o ampliar la imagen de marca.

Regale algo
Regale remeras con el nombre de su empresa con la compra de algún producto o servicio. Si bien esto puede parecer básico, su sencillez es lo que lo hace tan eficaz. A la gente le encanta la ropa gratis y una remera sale barata si se compran cantidades. Al dar a sus clientes una prenda de vestir con el nombre de su empresa usted los convierte en anunciantes ambulantes. La gente que los ve por la calle verá su logo. Si además, la remera tiene un diseño interesante sus amigos, familiares y posiblemente hasta gente extraña les pregunte sobre esa prenda y averigüe cosas sobre su empresa de esa forma. Asegúrese de incluir el logo de su compañía para familiarizar a la gente con su imagen. Otros artículos podrían ser botones para solapas o monedas especiales con el logo de su compañía.

Haga usted su propio ruido
Las casas de moda a veces contratan celebridades para que usen su ropa. Por una fracción del precio que cobra un famoso, usted puede buscar una persona que normalmente asista a muchos acontecimientos de alto perfil y ofrecer pagarle para que luzca sus prendas. Debería ser alguien popular y con estilo. Esta estrategia no se limita sólo a empresas de ropa. También puede pagarle para que luzca su logo. El punto es asociar su marca con alguien que es o muy respetado o considerado una autoridad en buen gusto.

Haga crecer su marca con el grupo demográfico que a usted le interesa
Si el grupo demográfico que a usted le interesa es demasiado inflexible, podría perder clientes actuales o público a medida que se crecieron más que su producto. El segmento infantil es un buen ejemplo de este fenómeno. A los niños pequeños les gusta ver programas de televisión como Barney o Plaza Sésamo, pero en pocos años más no quieren mirar esos programas y los critican por ser de niños pequeños. La marca sólo retiene a un público especial por cierto tiempo. Los libros de Harry Potter, por otro lado, “crecieron” con su público. Los libros se suceden a lo largo de varios años y en ellos el protagonista comienza la escuela media y avanza hasta la secundaria. A medida que el lector crece en edad y mentalidad, los libros también hacen crecer a los protagonistas con los lectores.
Si bien muchos productos están pensados para una edad específica, deberían ser accesibles para personas de todas las edades para permanecer relevantes.

El sexo, ¿vende?

El uso reciente de la sexualidad en el marketing vuelve a encender el debate sobre si las imágenes picantes que generan deseo en el consumidor pueden – y deben- ser explotadas por las marcas.

El negocio de la moda se ha valido siempre de la provocación para vender ropa. Pero la incursión de marcas más convencionales en estas estrategias de marketing reabre el debate sobre el uso de la sexualidad para vender más productos.

Es el caso de Richmond Ham, una marca inglesa de jamón que, en su nueva campaña, muestra a granjeros desnudos retozando por el campo. El ente regulatorio de la publicidad en ese país (Advertising Standards Authority, ASA) está analizando posibles sanciones después de recibir más de 350 denuncias.

¿El sexo vende? En el caso de Richmond Ham es imposible decir, hasta que las estadísticas digan lo contrario, si sus ventas aumentaron o bajaron tras la campaña. Pero si se quiere dimensionar el fenómeno nada mejor que el libro éxito de este año, “50 Shades of Grey”. La novela erótica de E.L James vendió más de tres millones de ejemplares en el Reino Unido y más de 20 millones en todo el mundo convirtiéndose en el libro de más rápida venta en la historia. ¿El sexo sigue interesando como gancho de venta? En el caso de la literatura: sí, y mucho.

Pero más allá de este segmento, ¿cómo pueden los expertos en marketing beneficiarse de estas historias y explotar el instinto sexual que todos llevan dentro? Según diferentes analistas, el sexo hoy vende solo si es usado con inteligencia y de manera apropiada en la campaña. Lo interesante de esta visión es que pondera la hipótesis de que el sexo vende porque llama la atención, que es, después de todo, el objetivo principal del marketing.

De todas maneras, hay momentos y lugares donde el sexo es apropiado y otros donde no lo es. Este último es el caso del National Trust, una organización sin fines de lucro que se encarga de la conservación y promoción de edificios y lugares históricos en Gran Bretaña. En su página web se puede bajar, desde hace algunos días, una aplicación llamada “X-rated Soho tour app” que permite hacer un recorrido virtual por la zona roja londinense.

Los usuarios no se sorprendieron porque, después de todo, la aplicación permite un recorrido por la historia del barrio que no se caracterizó nunca por sus raíces puritanas. Se puede leer sobre los bares de opio o sobre las vidas de las prostitutas con total normalidad. La idea de National Trust es ofrecer aplicaciones como estas para atraer a los menores de 40 años a una marca que se caracteriza por clientes de más de 50. La aplicación aparece como una entre una serie de actividades diseñadas para atraer a los más jóvenes y que se llevarán a cabo durante el verano anglosajón.

Aunque los consumidores reaccionaron favorablemente a la idea del National Trust, para las marcas es muchas veces difícil predecir la reacción ante esta clase de material. Richmond Ham aprendió la lección: luego de las quejas borró la parte más ofensiva del aviso, en la que uno de los granjeros mostraba su parte trasera. Desde la marca reconocen que no hubo mala intención sino que se trató de usar humorísticamente el slogan “As nature intended” (en castellano: “cómo quiere la naturaleza ”) usando un doble sentido.

El ASA está investigando esta campaña y advierte que podría endurecer sus políticas regulatorias, especialmente en relación a imágenes destinadas a los niños. Aunque admiten que el público general no tiene grandes tabúes respecto a este tema, la opinión pública está de acuerdo en ponerle limites a las publicidades que se exceden de ciertos parámetros.

En abril el ente regulatorio prohibió ocho avisos gráficos de la marca American Apparel por mostrar desnudos de manera infundada. La marca de caracteriza por usar modelos reales, personas que podrían ser consumidores o vendedores en locales. Por lo tanto, ver a esas personas sin ropa sorprende más. Desde American Apparel defienden esta idea diciendo que quieren retratar una imagen de persona más real que aquella que se ve en las pasarelas y demostrar, también, que su ropa es buena y barata. El ASA no está de acuerdo con esta postura y contraatacó diciendo que el uso de modelos amateur hace que los avisos parezcan más crueles con las mujeres.

Todas las marcas quieren resaltar pero pasarse de la línea puede traer consecuencias impensadas. Atacar a las audiencias clave de una manera apropiada puede traer efectos positivos; en ese caso el sexo vende, sino, difícilmente.

La creatividad comienza a imponerse en las tiendas físicas

Para competir con las tiendas online, las tiendas físicas de algunas de las mayores empresas de retail están ofreciendo servicios creativos para hacer regresar a los consumidores inteligentes.

Con el crecimiento de las tiendas online, los comercio más tradicionales –asentados en el mundo material- han tratado de buscar maneras creativas de combatir el “showrooming”, la actividad de chequear los productos en las tiendas y después comprarlos online. La tendencia ha crecido tanto que tiendas importantes como Best Buy han reemplazado los códigos de barra tradicionales con otros, solo para sus tiendas, para que los clientes no puedan escanear los códigos y buscar los precios en tiendas virtuales como Amazon.

Dicen que la necesidad es la madre de la invención y, en el caso de los grandes minoristas, puede resultar cierto. Al terror del “showrooming” le apareció una solución: Macy´s, Walmart, Best Buy y Sears, entre otros, han decidido crear mostradores para retirar los pedidos online en las tiendas físicas, agregando lugares donde se pueden devolver los artículos no deseados y una mejor atención al cliente. Todos estos servicios se encuentran, no online, sino en las tiendas tradicionales del mundo material.

De alguna manera, estas empresas no están contraatacando la tendencia del showrooming sino abrazando un nuevo estilo de consumidor inteligente. Sus clientes online quieren la facilidad de poder comprar lo que quieren cuando quieren pero, generalmente, no quieren esperar los largos días de espera del correo o los cargos adicionales. La nueva opción de retirar los pedidos en tiendas físicas resolvería estos inconvenientes, fusionando lo mejor de los dos mundos y regresándolos al templo del consumo.

No hay nada inofensivo en estas decisiones. Por el contrario, es una movida agresiva contra los minoristas online como Amazon. Walmart, por ejemplo, pensó en los problemas más frecuentes del consumidor 2.0. En épocas de crisis, contraer deuda con tarjeta de crédito es casi una pesadilla. Al ofrecer la posibilidad de comprar online y retirar y pagar en las tiendas Walmart ofrece estabilidad financiera y control de gastos. Desde que se habilitó esta opción, unos años atrás, la mitad de las ventas de Walmart.com se realizan optando por este método.

Atacan también a un segmento de consumidores que todavía no confía en la web para proteger sus datos. Este grupo generalmente compra online y, al retirar en las tiendas, elige la opción de tarjeta de crédito porque confía en la persona que pasa la tarjeta por el lector, no en el print-screen de una pantalla.

Otro de los problemas comunes de quienes están habituados a comprar por Internet es cambiar productos cuando no se está conforme con la talla o la calidad. La marca Sears ofrece un servicio interesante y conveniente: empleados van al domicilio de quien quiere cambiar su compra, retiran el artículo en cuestión y luego le llevan otro. Para quienes no quieren esperar se agregó un autoservicio donde se puede realizar el cambio sin salir del auto. Un proceso de 15 días se resuelve, así, en minutos.

¿Qué han hecho los online retailers para combatir esto? Amazon, por ejemplo, continúa ofreciendo la opción de delivery en dos días. Llevan la delantera y saben, en el fondo, que las tiendas físicas deberán convertirse, a la larga, en showrooms gigantes: lugares en donde la gente va, prueba, y compra online. Para sobrevivir las tiendas físicas deberán adaptarse y, por ahora, están tomando pasos en la dirección correcta.